COMO REDUCIR EL CONSUMO DE LA NEVERA EN VERANO

Es normal que con el verano y el calor te preocupe el gasto energético de tu frigorífico, o debería. Pues es el único electrodoméstico que se pasa las 24 horas del día enchufado y en funcionamiento para evitar que tus alimentos se pongan malos. La buena noticia es que conseguirlo es relativamente sencillo si sigues estos consejos sobre como reducir el consumo de tu nevera en verano que te presentamos a continuación.

¿DE QUÉ DEPENDE LA CANTIDAD DE ENERGÍA QUE GASTA UNA NEVERA?

Como ya hemos dicho, la nevera al pasar las 24 horas del día en funcionamiento es un electrodoméstico con un elevado consumo de electricidad. Lo que hará incluso que lo que gastará en energía terminará siendo más de lo que ha costado.

A continuación te enseñamos cuáles son los factores que determinan el consumo de un refrigerador para que puedas tenerlos en cuenta:

Eficiencia energética

Si te has fijado, desde hace años todos los electrodomésticos del hogar se venden con una etiqueta de eficiencia energética con unas letras que van de la A a la G y se refuerzan con colores. Esta es la etiqueta de eficiencia energética y es esencial que te fijes en ella porque indica cuan eficiente es cualquier electrodoméstico. En este caso, tu futura nevera.

Para determinar la etiqueta que reciben los productos se mide esencialmente basándose en la cantidad de energía que consumen. Por ese motivo, el primer consejo para reducir el consumo de una nevera es que esta sea lo más eficiente posible. En los últimos tiempos el etiquetado de eficiencia se ha vuelto más estricto, por lo que ahora mismo puede ser difícil encontrar neveras con la etiqueta A, pero hasta las neveras etiquetadas como C, pueden mantener un consumo razonable.

Potencia de la nevera

Como en cualquier otro electrodoméstico, a mayor potencia que tenga, su consumo será mucho mayor. Aunque también enfriará mucho mejor los alimentos. Por eso, es importante que elijas una nevera con un buen equilibrio que te permita mantener el frío necesario, pero sin consumir en exceso.

Número de veces que se abre y cierra

Vas a la nevera, coges algo y cuando cierras empiezas a escuchar como se pone en marcha el motor de tu nevera. Te suena, ¿verdad? Cada vez que se abre la nevera, sobre todo si en casa hace mucho calor, entra aire caliente en ella. Por lo que, al cerrarse la nevera tiene que recuperar su temperatura. Para lograrlo, tiene que gastar energía. Por este motivo, es esencial que procures abrir el refrigerador el menor número de veces posible y durante el menor tiempo posible.

Tipo de electrodoméstico

Este es un factor muy lógico y fácil de entender. Una combi con nevera y congelador consume mucho más que una nevera simple. Para mantener la temperatura de congelación, es necesaria más energía porque el electrodoméstico necesita enfriar mucho más el aire de su interior. Por este motivo, mantener nevera y congelador supone un gasto de energía mayor.

Cantidad de comida

Tener la nevera a rebosar de comida no es la mejor de las ideas si lo que quieres es reducir el consumo de tu refrigerador. Una mayor carga que enfriar, supone que la nevera tendrá más trabajo y, por lo tanto, gastará más energía.

Limpieza

Si permites que tu nevera se llene de escarcha esto afectará al consumo, forzando a tu nevera a trabajar más. Por suerte, cada día son más las neveras que se venden con la capacidad no-frost que evitan precisamente la aparición de escarcha.

Pero existe otro punto que es también importante revisar y que ayuda a que el frigorífico tenga un gasto menor de energía, su parte trasera, dónde realiza gran parte del trabajo. Si esta está muy llena de suciedad. Más aún si está pegada a una pared por dónde no le llegue demasiado aire. Pues esto hará que tenga que realizar un mayor sobreesfuerzo para mantener la temperatura.

LOS CONSEJOS CLAVE PARA REDUCIR EL CONSUMO DE TU NEVERA ESTE VERANO

Ahora que conoces que afecta a la cantidad de energía que consume tu frigorífico es la hora de que te contemos, que es lo que puedes hacer para que la energía que gaste este verano sea mucho más. Así, si también has seguido nuestros consejos para ahorrar luz en verano, tu factura de luz será mucho menor que otros años.

Colocación del refrigerador

Es muy importante que, siempre que puedas, mantengas tu nevera en la zona más fresca de la cocina. Evitando sobre todo que esté muy cerca de la vitrocerámica y del horno. Con todo ello, lo que se busca es evitar que esté caliente en el exterior, para que tenga que enfriar menos.

Por esto mismo, es conveniente que no tengas la nevera en un espacio muy estrecho y que procures mantenerla unos 10 cm alejada de las paredes. Si haces esto, el ventilador de la nevera va a funcionar mucho mejor, por lo que tardará menos tiempo en alcanzar la temperatura adecuada.

No introducir alimentos calientes

Es muy importante que antes de meter cualquier alimento caliente a la nevera lo dejes enfriar a temperatura ambiente. A estas alturas, después de todo lo que te hemos contado que afecta a cuanta luz consume una nevera, ya te imaginarás la razón por la que no debes de poner comida caliente dentro de ella: aumenta la temperatura en el interior del refrigerador y este tiene que trabajar para volver a situarla al nivel al que esté configurado.

Evita llenar a tope la nevera y coloca bien los alimentos

La nevera para funcionar de manera eficiente necesita que el aire circule mínimamente por el interior. Por este motivo, es muy importante que no llegues a comprimir unos alimentos con otros. Aunque tampoco es conveniente que esté completamente vacía.

Además de no tener el frigorífico sobrecargado, mantener la comida bien colocada también ayuda a que consuma menos. ¡Además de que mejora la conservación de la comida!

Para ello, la primera regla es mantener la comida lejos de los bordes de la nevera.

En segundo lugar, es crucial que sitúes los alimentos que necesitan más frío, como la carne, en la zona inferior de la nevera, que es la que tiene menor temperatura. Además, frutas y verduras, deberían ir en los cajones o en los departamentos específicamente pensados para ellas.

Mantén la nevera a una temperatura adecuada

Elegir la temperatura a la que se configuran tanto la nevera como el congelador son claves. Al igual que ocurre en invierno con la calefacción, cada grado de diferencia en una nevera puede aumentar su consumo. En concreto, por cada grado que disminuye la temperatura de la nevera, su consumo crece en un 5%.

¿CUÁL ES LA TEMPERATURA PERFECTA PARA EL REFRIGERADOR?

Como en tantas otras situaciones, la respuesta es depende. Sobre todo, de las condiciones de la zona en la que habitas.

Por regla general, la temperatura ideal para una nevera en verano es de 4 °C. Aunque en zonas con veranos demasiado cálidos, puede ser conveniente bajarla a 2 °C.

En cuanto al congelador, lo conveniente para ahorrar energía es mantenerlo en torno a -18 °C. La temperatura más alta a la que se podría tener, en caso de climas fríos, es de -15 °C y la más fría serían -22 °C. Pasados esos límites, la comida podría verse afectada.

COMO VES: AHORRAR ENERGÍA EN LA NEVERA ES FÁCIL

Ahora ya has podido comprobar que reducir el consumo de la nevera en verano es bastante sencillo. Así que te animamos a que comiences a aplicar estos consejos de eficiencia energética para reducir tu factura de electricidad.

Pero si ves que ni de esta forma consigues que lo que pagas de luz cada mes, quizá es el momento de revisar tu tarifa y contratar una más barata.

En Norbel Energía llevamos años asesorando a clientes particulares y empresas en cómo pueden pagar menos por su energía y ser más eficientes energéticamente. Por ello, conocemos perfectamente todos los entresijos del mercado eléctrico y trabajamos de manera independiente velando por las necesidades de nuestros clientes.

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