Balance energético 2025
El 2025 ha sido un año marcado por mucha volatilidad en el mercado energético europeo. España no ha sido ajena a estos cambios, ya que los precios de la luz dependen tanto de la producción renovable como del gas internacional y del contexto geopolítico. Aunque ha habido meses estables, también se han producido subidas puntuales relacionadas con acontecimientos externos que han afectado a toda Europa.
A continuación, repasamos los factores que más han influido en el precio de la electricidad durante el año y qué se espera para 2026.
Los precios de la electricidad en 2025 condicionados
Durante todo 2025, la evolución del precio mayorista (OMIE) ha estado marcada por tres grandes elementos.
Tensiones internacionales en los países productores de gas
Los conflictos en Oriente Medio y la inestabilidad en algunas rutas de suministro han generado picos de precios en el gas natural. Aunque España tiene una buena diversificación gracias a las plantas de regasificación, los ciclos combinados siguen marcando el precio cuando hay poca renovable, por lo que cualquier tensión global se nota rápidamente en el mercado.
Incertidumbre en el conflicto de Ucrania y Europa del Este
Aunque la situación no ha sido tan extrema como en 2022, las interrupciones en el suministro europeo, la presión sobre reservas y el cambio de proveedores han seguido influyendo en el comportamiento del gas durante varios meses del año.
El apagón europeo que activó alertas en varios países
El episodio de tensión en la red europea —donde varios países experimentaron cortes parciales y riesgo de caída de la red— evidenció la dependencia del continente de una red interconectada y la necesidad de reforzar la infraestructura. En España no hubo apagón generalizado, pero sí afectó al mercado eléctrico con subidas puntuales por riesgo de desbalance y falta de capacidad disponible en horas críticas.
El papel de las renovables en la estabilidad de precios
A pesar de la tensión internacional, España mantuvo una buena capacidad renovable durante 2025.
La energía fotovoltaica siguió aumentando su producción.
La eólica tuvo meses especialmente favorables, sobre todo en otoño e invierno.
La hidráulica ayudó en momentos concretos gracias a mayores reservas de agua que en años anteriores.
Cuando las renovables abundan, los precios de OMIE bajan. Cuando faltan viento, sol o agua, los ciclos combinados entran en juego y el precio sube. Por eso el año ha tenido meses muy estables y otros con repuntes provocados por baja generación renovable sumada a tensión internacional.
Impacto de la demanda eléctrica y de los hábitos de consumo
En 2025 la demanda eléctrica general ha mostrado una tendencia ligeramente descendente, debido a la mejora de la eficiencia energética, la sustitución de iluminación por LED, la optimización de consumos en empresas, el aumento del autoconsumo y hogares más concienciados con el ahorro. Esto ha ayudado a moderar los precios en periodos donde la producción renovable ha sido suficiente.
Previsiones para 2026
De cara al próximo año, la mayoría de análisis del sector esperan más capacidad renovable instalada en España, especialmente fotovoltaica; mayor incorporación de sistemas de almacenamiento, clave para estabilizar precios; menor dependencia del gas aunque seguirá influyendo en periodos de baja renovable; posibles ajustes en peajes y cargos a inicios de año como ocurre habitualmente; crecimiento del autoconsumo y soluciones de eficiencia, tanto en hogares como en pymes; y más volatilidad si continúan las tensiones internacionales.
El contexto geopolítico seguirá marcando parte del mercado, pero España mantiene una posición relativamente estable gracias a su parque renovable y su infraestructura de GNL.
CONCLUSIÓN
El 2025 ha sido un año de contrastes: momentos de precios bajos gracias a la fuerte presencia renovable, y episodios de repunte provocados por tensión internacional, riesgo de apagón europeo y subidas puntuales del gas. A pesar de ello, España ha mostrado una mayor resiliencia que otros países europeos y continúa avanzando hacia un modelo más sostenible.
De cara a 2026, las renovables y el autoconsumo seguirán siendo claves para estabilizar el mercado. Comparar tarifas, revisar potencia y apostar por la eficiencia serán pasos fundamentales para reducir la factura eléctrica en un contexto global aún incierto.
En Norbel Energía te ayudamos a entender estos cambios y a escoger siempre la opción más económica entre todas las comercializadoras del mercado.
